Es de sobra conocido que una dieta saludable requiere de abundante fruta y verdura fresca. Pero, ¿son realmente la opción más saludable? Hoy en día, el uso de químicos y pesticidas se encuentran hasta en los alimentos aparentemente sanos y beneficiosos para la salud. Así que deberíamos conocer qué estamos realmente metiéndonos entre pecho y espalda.

El propósito de usar pesticidas también lo conocemos. Se usan para erradicar, repeler, prevenir o mitigar plagas o bichitos que se comen el alimento. Se incluye la maleza que hace que no crezca de manera adecuada.

Para cultivar y cuidar nuestras frutas y verduras hay que usar una cantidad ingente de pesticidas para así poder suplir la demanda. El problema es que sólamente un porcentaje rídiculo de esos pesticidas llegan a esos bichos, y encima, la mayoría terminan contaminando nuestra comida, aire y agua. Acaban prácticamente en todos lados menos donde se suponen que deben estar.

Además, hay numerosos problemas de salud asociados a la exposición de pesticidas como son:

  • Irritación de ojos, piel y pulmones
  • Transtorno hormonal
  • Toxicidad en el cerebro
  • Cáncer
  • Transtornos nerviosos
  • Enfermedades sanguíneas
  • Defectos de nacimiento
  • Problemas reproductivos
  • Y la lista sigue…

 

¿Quién está en riesgo?

Vamos a ver… ¿Vives cerca de zonas de cultivo? ¿Vives río abajo de una cosecha que usa pesticidas? Y por último, y no menos importante, ¿tomas alimentos que han crecido bañados en pesticidas? Si es así, tienes muchas papeletas de desarrollar problemas de salud.

Sin embargo, los que tienen más riesgo son realmente los más desprotegidos:

  • Los niños pequeños porque su cuerpo aún está en pleno desarrollo
  • Los mayores con problemas de salud, porque su cuerpo ya está ocupado y trabajando en recuperarse

La dura realidad

De acuerdo a un estudio realizado por el EWG (Environmental Working Group):

Al menos 1 pesticida permanece en el 63% de los alimentos que más comunmente se consumen, INCLUSO después de haber sido lavados apropiadamente

Conociendo esto, empiezo a pensar que lo mejor que se puede hacer es comer todo lo más orgánico posible para eliminar o disminuir tal cantidad de asquerosidades que me meto.

¿Pero, qué es exactamente “orgánico”?

Un alimento es orgánico cuando ha crecido sin el uso de productos químicos ni plaguicidas, ni durante su crecimiento, ni durante su manipulación para conservarlos durante el mayor tiempo posible.

En el caso de carnes, pescados y derivados de la leche, éstos no se han sometido a un tratamiento de crecimiento hormonal (en vacas por ejemplo) ni antibióticos (para prevenir enfermedades por las condiciones insalubres en las que viven).

También se incluyen los alimentos que no han sido modificados genéticamente. Aquí, donde vivo, es difícil encontrar uvas con pepita…

¿Y cómo se cultivan los alimentos “orgánicos” sin pesticidas?

Hay muchas maneras de cultivar la verdura y fruta y que los animales crezcan de forma saludable (y más ética). Para ello se usan medios naturales, como otros bichitos, fertilizantes naturales, rotación de cosechas para dejar descansar la tierra y que sea fértil, entre otras maneras.

Pero, no es siempre posible consumir orgánico, ¿verdad? Suele ser más caro, más difícil de encontrar, más “la excusa que tengas”.

¿Qué hacemos entonces?

Pues yo te propongo algunas ideas como comprar en el mercado, de forma local. Normalmente los productos del mercadillo están menos industrializados y son más “naturales”.

Pero si no quieres esperar al mercadillo o no tienes acceso fácil a él o te es más complicado por algún motivo o sea lo que sea, te aconsejo llevar la LISTA DE LOS 12 LIMPIOS Y 15 SUCIOS.

Lista de los 12 limpios y 15 sucios

Supongo que lo puedes ir deduciendo ya por su nombre. Los términos “limpio” y “sucio” hacen referencia a…, ¡exacto! la cantidad de porquería que llevan.

Como siempre hay pegas para comer orgánico y para ayudar a discernir entre aquellos productos naturales que se pueden tomar sin problema de “intoxicación”, se creo esta lista llamada en inglés “the dirty dozen and clean fifteen“.

Los 15 limpios son aquellos productos que se pueden comprar sin necesidad que sean orgánicos. Esto suele ser así porque normalmente tienen una cáscara o piel tan dura que los pesticidas lo tienen muy difícil para llegar adentro. Por lo tanto, se consideran más seguros de consumir.

Los 12 sucios son aquellos que se RECOMIENDA encarecidamente comprar orgánicos. Su nivel de porquería es muy elevado y, si los consumes con mucha frecuencia, podrían ser perjudiciales.

Así que, bueno, contestando a la pregunta del título pues la fruta y verdura fresca SÍ son saludables, pero TAMBIÉN hay que echar un ojo a su procedencia, forma que la han cultivado y manipulado.

A veces ni tienes tiempo ni ganas de averiguar todo esto, ¿verdad? Pues claro, yo también tengo el tiempo justito.

Así que me he encargado de traducir la lista y crearte una bonita guía con los famosos limpios y sucios, para que te la lleves a la compra 😉 Aquí la tienes:

 

Y si no es mucha molestia, me encantaría que me contestaras a unas preguntillas que no te llevarán más de 5 minutos contestar. Me gustaría escribir cosas que te importen, cosas que te sirvan en tu día a día y quiero que todo sea más fácil para llevar unos hábitos de vida saludables, porque es posible.

Hacer la encuesta

Y bueno, anímate a comentar qué te pareció la lista, cuéntame si tienes alguna pregunta o cualquier cosa que se te ocurra, que me hace mucha ilusión 🙂

¡Un abrazo enorme corazón!

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