La mayoría de nosotras siente el tan poderoso e invencible antojo por comer cosas dulces. A mí me vienen, sin venir a cuento, ganas de unas galletas con chocolate, ay, es que están tan ricas. Y es que, ¿quién se resiste a un dulce? Es difícil, ¿verdad? Pero, de qué se trata, ¿de una falta de auto-control?, ¿o es más bien una respuesta cerebral que ya está programada y de la cual apenas tenemos control? ¿Somos biológicamente adictas al azúcar?

El azúcar que encontramos en esas galletas de chocolate es un azúcar o carbohidrato simple. Esto significa que se convierte muy rápidamente en glucosa en la sangre y, por lo tanto, tus niveles se disparan.
Los carbohidratos o hidratos de carbono simples se encuentran también en las frutas y verduras, pero a diferencia del resto, van acompañados de fibra y proteínas que hacen que se ralentice su transformación en glucosa, por lo tanto, los niveles de azúcar no suben tan rápidamente.

¿Qué es el azúcar realmente para el cuerpo?

El azúcar es una fuente de energía muy fácil de obtener y rápida, que además proporciona exactamente 0 calorías. Nos da un chute de energía importante pero temporal, y encima no proporciona ninguno de los nutrientes esenciales que necesitamos.

Da también un subidón de dopamina (temporal), un compuesto químico en el cerebro que hace que nos sintamos bien, lo que se traduce en que tomar cosas dulces sea una sensación muy agradable. Nuestro cerebro sigue queriendo sentirse así de bien y encima, los niveles de azúcar en sangre empiezan a bajar y nos da un bajón de azúcar, que además nos produce estrés para empezar a buscar más (el cuerpo necesita volver a sus niveles normales).
Total, acabamos buscando más azúcar y esto se convierte en un ciclo sin fin.

En nuestro cerebro, los receptores de dopamina deben ser activados y esto depende de cada persona. Para algunas, estos receptores necesitan un estímulo mayor para activarse. Esta es la razón por la cual somos adictas a unas sustancias sí y a otras no.
Parece ser que aquellas personas que son adictas al azúcar tienen menos receptores de dopamina y, por lo tanto, necesitan más estímulos para activarlos. Esto concluye con la idea de que, efectivamente, existe una causa biológica por la cual se tiene esta adicción.

Pero no temas porque hay recursos totalmente naturales para eliminar esos antojos sin morir en el intento. Si eres una de ellas, aquí te dejo 5 ideas que te pueden ayudar.

 

Estabiliza tu azúcar en sangre

Comienza el día con un desayuno súper nutritivo. Incluye cualquier forma de proteína como huevos, batidos con proteína o usa mantequilla de cacahuete.
La proteína es un potente saciador, puedes usar proteína como snack muy saludable cuando tengas hambre entre comidas. Intenta llevar una bolsita pequeña con un puñado de almendras, nueces o cualquier fruto seco que te apetezca para combatir esos antojos.

 

Nunca te saltes una comida

Cuando te saltas una comida lo que provocas es tener más hambre para cuando llegue la siguiente, lo que puede desembocar en comer más de la cuenta.
Intenta, de nuevo, incluir proteína como pescado, huevos, alubias, lentejas, etc. Todas estas formas regularán tus niveles de azúcar en sangre.

 

Elimina el azúcar procesado

Haz que desaparezca de tus comidas. Hay gente que cambia su alimentación por motivos de salud sobretodo y, deciden dejarlo de forma inmediata. Al principio experimentan el “mono al azúcar”, y su primera semana se les hace muy dura. Pero después todo vuelve a la normalidad.
Para que todo vaya bien, es muy importante beber mucha agua y evitar a toda costa los zumos de fruta porque básicamente son puro azúcar al haberse quitado toda la fibra.

 

¿Tienes una alergia oculta?

A veces tenemos antojos de alimentos que nos producen una alergia oculta. En este caso, un terapeuta nutricional o nutricionista podrá ayudarte a identificar los desencadenantes.

 

En serio, duerme entre 7 y 8 horas

Hay numerosas investigaciones que indican que la falta de sueño puede aumentar los antojos de azúcar. Así que, mejor es matar dos pájaros de un tiro, dormir y eliminar antojos a la vez, ¡suena fantástico!

 

Ni que decir tiene que deberías olvidarte de todos los azúcares artificiales puesto que contienen compuestos químicos que pueden producir muchos problemas de salud.

Si aún así te apetece endulzar algo de forma ocasional, te recomiendo la estevia, el xilitol o la miel cruda. Yo uso la miel de Manuka a veces, que viene muy bien por su factor antibacteriano. Es algo más cara que las demás porque la traen de Nueva Zelanda, pero merece la pena si, por ejemplo, estamos resfriadas.

Hoy en día, incluso existen alimentos que no pensarías que llevan azúcar en la vida, pero te sorprenderías ver en las etiquetas que lo llevan. Pero hay que “aprender” a descubrir los mil y un nombres que tiene el azúcar. En mi entrada Cómo elegir un azúcar más saludable te hablo un poco más en profundidad sobre esto.

Sé que quitarse del azúcar es duro, yo misma lo intento y he de decir que tomo muchísimo menos que hace unos años aunque las tentaciones están ahí.

No olvides tampoco que el azúcar se convierte en grasa, esa grasa que se te acumula donde menos te gusta, y no es particularmente la grasa saludable que necesitas.

 

Cuéntame, ¿qué haces tú para disminuir tu consumo de azúcar? ¿Has intentado quitarlo de tu alimentación?

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